Samael Episodio 2

Pizap 1428537038668

 

Capítulo 2

-Seguía caminando, por la niebla no podía ver casi nada, llegue al final de una cuadra- Oigo pasos –dije mientras seguía caminando, me detuve por un momento, no me equivoque, oía los pasos, seguí el ruido, me detuve y cruzando la calle se veía a una persona de espaldas y cruzada de brazos, a lo lejos podría asegurar que es mi hija, trate de acercarme- ¿Norali?, ¿Eres tú Norali? –Dije mientras me seguía acercando poco a poco, ella no respondió y comenzó a caminar- ¿A dónde vas? –Ella empezó a correr- ¡Espera, detente! –Corrí tras ella, maldita neblina no me dejaba ver nada, llegamos a un callejón, ella entro en una puerta al final del callejón- ¡Norali! –Le seguía gritando para que ella me hiciera caso, pero nada de eso, la seguí entrando en aquella puerta, era como la parte trasera de una casa y en el patio había un charco enorme de sangre, no le tomé importancia y seguí buscando a mi hija, entre a un pequeño callejón, entrando en otra puerta, del otro lado sorprendentemente comenzó a oscurecer, saque un encendedor para poder iluminarme, sentí un leve mareo, cuando me di cuenta, el piso era diferente todo estaba enrejado, metal realmente oxidado, parece como si estuviera en otra dimensión u otro mundo, camine buscando una salida, pero no la había, en eso me encontré con un cuerpo colgado, no tenía rostro, no tenía piel, parecía como si lo hubieran quemado- ¿Qué es esto? –Dije sorprendido al ver dicho cuerpo, por la espalda fui atacado por unos pequeños monstruos con una garras realmente filosas, trate de huir, no encontré salida, solo sentí las garras dentro de mi, caí de rodillas y… ¡Desperté!, me encontraba acostado en un sofá dentro de una cafetería, una mujer policía se acerco cuando vio que me desperté-

César: ¿Estaba soñando? –Dije mientras me acomode para sentarme en el mismo sofá-

Policía: ¿Cómo te sientes? –Me pregunto la policía-

César: Como si un camión me hubiera pasado por encima, pero estoy bien creo… –Dije mientras tomaba mi cabeza- 

Policía: Que alegría que hallas despertado, ¿Eres de aquí? ¿Por qué no me cuentas lo que paso? –Me dijo mientras se sentaba en una silla-

César: Espera un segundo, soy solo un turista, vine de vacaciones, no se como llegue aquí, no se que paso

Policía: ¿He?

César: ¿Usted ha visto a una niña pequeña? Cumplió siete años hace pocos días, es bajita de cabello negro, es mi hija –Mencione a aquella policía-

Policía: Lo siento –suspiró- la única persona que he visto en esté pueblo es usted.

César: ¿Dónde están todos?

Policía: No tengo idea, pero hay algo extraño que está pasando en esté pueblo.

César: Hmm –suspiré pensando en donde pudiera estar mi hija-

Policía: ¿Cual es su nombre?

César: César… César González.

Policía: Miroslava Herrera, los teléfonos y la radio no funcionan, tendré que ir por refuerzos.

 -me quede viéndola y me levante dirigiéndome hacía la salida-

Miroslava: ¡Hey, espera! ¿Qué crees que haces? –Se levanto de inmediato de la silla-

César: -volteo a verla- Mi hija, tengo que encontrarla –Le dije-

Miroslava: No, es muy peligroso salir a la calle.

César: Con mayor razón tengo que encontrarla, Norali es mi pequeña, no puedo dejarla sola.

Miroslava: -se acerco hacía mi- ¿Tienes algún arma?

César: Hmm... No.

Miroslava: -Saco una pistola y me la dio- Toma esto, espero que no tengas que usarla –Tome el arma- Ahora escúcheme, antes de disparar debes saber a quien lo haces, no la uses a menos que tengas que hacerlo y no me dispares a mi por error ¿Entendido?

César: Si –guarde la pistola- Gracias.

Miroslava: Lo mejor es qué te mantengas cerca, volveré con ayuda lo más rápido que pueda. –Salió de la cafetería-

-Cuando iba a salir, una criatura extraña entro por una de las ventanas, tenía alas, era un monstruo, no lo pensé y comencé a dispararle hasta que cayó muerto-¡Esto no es un sueño! ¿Qué pasa en esté lugar?

Fin del capítulo 2.