Samael Episodio 6

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Capítulo 6

Enfermera: Finalmente, alguien que es normal.

César: ¿Quién eres tú?

Enfermera: Mi nombre es Monserrath Chihuaque, ¿Cuál es el tuyo?

César: César González.

Monse: César, dime que está pasando aquí ¿Dónde están todos?, fui noqueada, cuando desperté todo estaba así es horrible –Dijo asustada-

César: Entonces, ¿Tú no sabes nada más? No puedo creerlo esto es una especia de mal sueño.

Monse: Si, una pesadilla viviente.

César: Por cierto, ¿Has visto una niña?, baja, de cabello negro, tiene siete años.

Monse: ¿Una niña de siete años? ¿Es tu hija?

César: Si.

Monse: No puedo decir que la he visto, he estado inconsciente todo esté tiempo, Lo siento.

César: -Suspire- Monse ¿Tú sabes algo de las cosas extrañas del sótano?

Monse: No, ¿Por qué?

César: ¿No sabes? ¿No trabajas aquí?

Monse: Tenemos ordenes estrictas de nunca entrar en el almacén del sótano pero ¿Qué dices que hay debajo de ahí?

César: Bueno es…-Una alarma suena a la distancia y todo empieza tornarse color rojo- ¡Ay! Mi cabeza –Me tomé la cabeza con ambas manos-

Monse: ¿César? ¿Estás bien?, César, déjame ayudarte, César, César…

-Cuando desperté el hospital ya estaba normal otra vez, me encontré sentado en una camilla con la misma mujer que vi en la iglesia-

César: ¿Estaba soñando?

Mujer: Llegaste muy tarde

César: -Levantándome de la camilla- Eres tú…

Mujer: Si, Nadia…

César: Dime todo lo que sabes ¿Qué está pasando?

Nadia: Tinieblas, el pueblo esta siendo devorado por las tinieblas. La fuerza debe vencer y desearlo es importante. La niña dormida ha estado hablando, he estado esperando esté día –dijo algo aterrada-

César: ¿De qué estás hablando? No entiendo nada.

Nadia: Cree la evidencia que te dan tus ojos. La otra iglesia en esté pueblo es tu próximo destino. Esto está mas allá de mis habilidades, ahora tu solo puedes detenerlo. ¿No has visto la marca del suelo en el pueblo?

César: La vi en el patío de la escuela ¿Qué quiere decir?

Nadia: ¡Es el símbolo de Samael! No hay que dejar que se complete.-Da media vuelta y se va-

César: ¡Oye, espera!

-Hice caso a lo que me dijo Nadia y busque ‘’la otra iglesia’’, era un terror inmenso salir a la calle pero después de lo que viví en la escuela y aquí ya nada me sorprende, llegue al lugar, la puerta estaba abierta, entre inmediato y baje unas escaleras, al llegar abajo vi un lugar todo desordenado, no parecía una iglesia- ¡Espera! ¿Es eso un armario? –En efecto lo era, camine y podía moverlo y al hacerlo había un hueco en la pared y en el fondo se veía un pasillo, iba a entra cuando de repente-

Miroslava: ¡César! –Giré rápido apuntando a Miros-

César: ¿Miros? –Baje el arma-

Miroslava: -Sonrió un poco- Quería asegurarme de que estuvieras bien, no podía dejarte, pienso que las cosas pueden empeorar.

César: ¿Qué estás haciendo aquí? Ibas a salir del pueblo.

Miroslava: Vi que entraste aquí y te seguí, todos los caminos del pueblo están bloqueados, los carros completamente detenidos, los teléfonos y la radio no responden tampoco.

César: ¿Sabes algo de mi hija? ¿La has visto?

Miroslava: Vi a una niña.

César: ¿Era Norali?

Miroslava: Solo alcance a darle un vistazo a través de la niebla, fui hacía ella pero me pareció per que se desvanecía en el aire.

César: ¿Y la dejaste ir? ¿Dónde se fue?

Miroslava: Ella fue hacía el lago, pero no te preocupes no hay lugar a donde pueda ir, los caminos están bloqueados.

César: ¿Qué y mi hija?

Miroslava: Ella caminaba en el aire…

César: Hmm?

Miroslava: ¿Qué paso contigo?

César: Conocí a una extraña mujer, su nombre es Nadia, ¿La conoces?

Miroslava: -Pensó un poco- No.

César: Ella dice que el pueblo está siendo devorado por las tinieblas, no sé que quiso decir.

Miroslava: ¿El pueblo devorado por las tinieblas? Deben ser las drogas, se las venden a los turistas.

César: ¿Qué tiene que ver el tráfico de drogas con todo esto?

Miroslava: Realmente no lo se.

-Miros notó el hueco en la pared-

Miroslava: ¿Qué es esto?

César: Lo acabo de descubrir, tal vez hay algo atrás.

Miroslava: Voy a ver.

César: ¡Espera! No sabes que es, es mejor que vaya yo primero.

Miroslava: Soy policía, debo ir.

César: No, voy yo.

Miroslava: Está bien, yo te cubriré desde aquí, ten cuidado.

César: Está bien… ¿Miros?

Miroslava: ¿Si?

César: ¿Sabes algo acerca de otro tipo de mundo? Esto parece un mal sueño.

Miroslava: ¿De qué hablas?

César: No estoy seguro, he tratado de encontrarle sentido pero mi mente está en negro, todo está oscuro aquí y oigo sirenas a la distancia, conocí a una enfermera, Monse, parece como si todo estuviera aquí, pero no realmente, ¿Será que estoy alucinando?

Miroslava: No tengo idea de lo que estás hablando, César.

César: No me sorprende –suspiré- de cualquier forma…

Miroslava: César, estás cansado.

César: Si, tal vez.

-Comencé a caminar a través del hueco, y al final del pasillo había una puerta, entre y había un pequeño altar- ¿qué es esto?, ¿Un tipo de altar?, Nunca había visto algo como esto, quizá está sea la otra iglesia. –Seguí viendo lo que había en aquella habitación cuando el altar comienza a incendiarse- ¿He? –Otra vez volví a escuchar esa sirena, caí de rodillas, quise ponerme de pie, cuando desperté estaba con Monse en el hospital.-